sábado, 24 de abril de 2010

LO BUENO, LO MALO Y LO FEO – ELEARNING

La actividad de evaluar genera muchas expectativas en todos los actores, “todo el tiempo estamos evaluando” al decidir sobre que leer, escribir, comentar, que ruta tomar, que quiero aprender, como lo quiero hacer, etc. La evaluación es una herramienta fundamental que nos permite tomar decisiones, en este sentido, considero que la evaluación debería ser un ciclo, y que por el bien de nuestro ejercicio no deberíamos romper.

Este post, parte de la revisión de los materiales y actividades sugeridas, los roles del estudiante y del docente y las tecnologías usadas del curso de elearning, pretendiendo analizar el curso en general e identificar como fortaleció mi entorno de aprendizaje.

El curso ha propiciado el desarrollo de habilidades intelectuales, haciendo visible nuestra realidad y entorno de aprendizaje, elaborando percepciones sobre los temas de interés de cada participante, generando procesos de auto-aprendizaje e interacción y consolidando una comunidad entorno al elearning, en donde el proceso aprendizaje de cada estudiante está basado en su interacción con una variedad de recursos, más que de una clase expositiva.

En este sentido el curso no cuenta con contenidos específicos desarrollados, sin embargo se plantean actividades que invitan a la lectura, análisis, reflexión y elaboración de contenidos que tengan sentido para cada ambiente de aprendizaje, partiendo de unas preguntas orientadoras que son la base de esta construcción. Este aspecto puede presentar tanto fortalezas como debilidades, puesto si el estudiante no tiene claro el propósito del curso puede caer en un mundo de información y recursos que no le van a aportar o enriquecer su entorno de aprendizaje, allí considero importante el papel del facilitador en tratar de orientar este proceso; por otra parte, si el estudiante tiene algunas claridades en lo que pretende alcanzar durante el curso, este esquema será de gran ayuda para fortalecer su aprendizaje y puede llegar a propiciar el intereses y motivación de otros estudiantes a incrementar su producción e interacción; me identifico con este segundo esquema en donde la exploración de materiales y teorías alrededor del elearning, motivaron mi producción de post y la lectura de otros post interesantes que ampliaron mi percepción del elearning.

De otra parte, analizando los materiales propuestos en la plataforma, considero que son generales e invitan a la reflexión, sin embargo, dado que cada estudiante tiene un objetivo en el curso, no siempre estos materiales dispuestos brindaran los elementos necesarios para fortalecer su aprendizaje especifico, sin embargo, se presenta un elemento que podría apoyar estos materiales dispuestos en la plataforma, como lo son los recursos del grupo en Diigo, que puede ser una herramienta valiosa para el refuerzo de este proceso.

Citando un poco a los autores con respecto a la evaluación de los materiales en un curso virtual, consideran que los contenidos van desde la trasmisión de información hasta la oportunidad de reflexionar creativamente, cumpliendo la función de orientación del estudio, ROWNTREE (1988) en BAUTISTA y otros (2001:6), traigo este planteamiento debido a que este curso busca la reflexión y la creatividad de los participantes.

Como se ha mencionado, el curso requiere tener una habilidad muy grande para identificar los temas que pueden ser útiles en el aprendizaje y partiendo del supuesto que todos los participantes tienen algo que aportarnos, el tiempo es un factor que detiene un poco el proceso, dado que no contamos con la suficiente dedicación para participar activamente en todas las actividades. Sin embargo, las actividades propuestas propician la interacción e interactividad en la comunidad, En palabras de Silva (2008) se distingue la interactividad con base en el diálogo, la comunicación e intercambio de mensajes y por la posibilidad de operar-interferir en el programa o el contenido. En este sentido el profesor estimula la participación libre y plural, incentive el diálogo y articule múltiples informaciones y conexiones. Traigo este planteamiento debido a que puede reunir en cierta manera el trabajo realizado en el curso, favoreciendo en los estudiantes la construcción individual y colectiva del conocimiento.

Con respecto al rol del facilitador, lo percibo como una persona integra que crear las condiciones necesarias para que el estudiante sea capaz de actuar de forma autónoma, responsable, autorregulando la gestión de su propio aprendizaje, en este sentido y tal vez mirando las experiencias de otros cursos virtuales, es claro que el facilitador de este curso se caracteriza por propiciar el aprendizaje colaborativo.

En los párrafos anteriores he tratado de exponer cual ha sido mi participación en el curso, ahora bien con un poco más de detalle al respecto, me gustaría comentar que este curso me ha generado muchas expectativas, ha fomentado mi competencia comunicativa y argumentativa. He perdido en cierta forma el temor a escribir mis pensamientos, siendo consciente y respetuosa de los planteamientos externos, esto lo considero un gran avance y sé que es una fortaleza para el resto de la vida. Sin embargo, a veces me cuesta un poco de trabajo elaborar un aporte con respecto a un tema especifico, siento que debo leer bastante para poner algo que contribuya y no solo sea un comentario más, sin embargo este es un reto, tratar de compartir sin hacer una investigación a profundidad de un tema especifico. En otros cursos virtuales, el estudiante se dedica hacer la tarea propuesta por el tutor y muchas veces no están enfocadas al proceso reflexivo que debe tener este entorno de aprendizaje, por ello considero de gran valor enfocar todos los esfuerzos al aprendizaje del estudiante, como lo es este curso del eleraning.

Sin embargo, siento que no lo he podido aprovechar el curso como quisiera, esto debido a la falta de tiempo y sin animo de justificarme, me encuentro cursando la maestría y actualmente estoy viendo 5 materias, mas un curso en el trabajo, dada esta carga académica, debo encontrar un balance de las actividades a realizar, identificando aquellas que deba realizar para dar cumplimiento con los compromisos y que sean de mayor contribución a mi objetivo de estos dos años que es el proyecto de practica e investigación.

Sin vivir la experiencia del semestre anterior, considero que la tecnología usada en el curso esta acorde a la metodología del mismo, ahora contamos con herramientas que nos reúnen los comentarios, publicaciones, etc en un solo espacio y con solo ingresar a nuestro correo podemos estar al tanto de lo que esta pasando en nuestra comunidad, esto es de gran valor en este esquema de aprendizaje. Sin embargo a veces me causa cierta ansiedad, ver el correo y ver que no he podido leer todos los aportes de los participantes.

Finalmente me gustaría mencionar que la calidad del curso esta en la forma en que las herramientas, materiales, actividades e interactividad se combinan para permitir o promover la construcción de conocimiento en los participantes.

lunes, 19 de abril de 2010

Elearning generando transformaciones - Comentario

La revolución educativa plantea la educación como una herramienta para construir un país más competitivo, que permita brindar una mejor calidad de vida a sus habitantes. Como una estrategia, está el fomento al Uso y Apropiación de las Tecnologías de Información y Comunicación - TIC, entendiéndose como “el conjunto de herramientas, equipos, programas informáticos, aplicaciones, redes y medios, que permiten la compilación, procesamiento, almacenamiento, transmisión de información como: voz, datos, texto, video e imágenes” (PlanTIC) .


A lo largo de la historia las TIC han ido evolucionando en cuanto a su variedad y complejidad, ajustándose a las necesidades del hombre y la sociedad. Esta evolución ha generado impacto en todos los ámbitos y niveles de la vida diaria del ser humano, desencadenando posicionamientos a favor y en contra de las TIC manifestados en el Siglo XXI. Algunos de los aspectos son la posibilidad de tener acceso a la información desde cualquier parte, eliminando fronteras, distancias, posibilidad de hacer más efectiva, eficiente y cómoda la enseñanza y aprendizaje, mediante aulas virtuales, contenidos, etc, a través de Internet. Entre los aspectos negativos se destacan el aislamiento de personas al estar conectadas todo el día a la red (Internet), el detrimento de las relaciones interpersonales y la frialdad de la enseñanza.

En esta sociedad, el conocimiento se ha convertido en el factor de crecimiento y de progreso más importante y la educación en el proceso más crítico para asegurar el desarrollo de sociedades dinámicas, con capacidad de responder al nuevo entorno y de construir su futuro. En tanto, la comunicación complementa la educación generando un proceso de cambio con carácter bidireccional, transformado al educador y al educado. Proceso caracterizado por generar otras formas de relacionarnos con el saber, diversidad de medios y entornos tecnológicos que propician la circulación de contenidos, reconocimiento de la diversidad de culturas y los cambios acelerados al reconocer a los individuos como sujetos sociales. (Documentos pedagógicos, 2006). En esta sociedad el conocimiento se constituye en el principal bien de intercambio, implicando nuevas prácticas pedagógicas en las cuales el aprendizaje es fundamental, en palabras de Hernandez, 1999, Aprender es una cualidad evolutiva vinculada al desarrollo de los individuos y derivada de su necesidad de adaptación al medio físico y natural.

Así mismo las TIC han permitido fortalecer los programas con modalidad a distancia, según Quevedo, (2000) “La educación a distancia se puede considerar como una estrategia educativa que se sustenta en el uso racional y adecuado de nuevas tecnologías, estructuras operativas flexibles y métodos pedagógicos en el proceso enseñanza y aprendizaje”. En el caso Colombiano, la educación a distancia nació para solucionar problemas de cobertura y calidad, como alternativa de superar inconvenientes de tiempo y espacio. (PlanTIC)

Algunos expertos plantean que la educación virtual es la última generación de la educación a distancia, en términos de Unigarro, es el proceso educativo mediado por las tecnologías, que buscan propiciar espacios de formación apoyándose en ellas e instaurando una nueva manera de establecer el encuentro comunicativo (2004) . Desde hace varios años se viene hablando de la educación virtual, elearning, on-line learning, educación distribuida o educación a distancia de tercera generación, términos que son utilizados según cada experto. Por e-learning en traducción literal, es aprendizaje electrónico, es decir aprendizaje generado o mediado por las diferentes tecnologías basadas de una u otra forma en soporte electrónico para realizar todo o parte del proceso formativo (García Aretio, 2004). Desde una mirada pedagógica centrada en los procesos de enseñanza y aprendizaje, el principal aporte del elearning es el cambio de paradigma, en el que el centro del proceso educativo es el estudiante “lo más importante no va a ser enseñar sino facilitar que alguien aprenda, eso es muy fácil decirlo pero no es tan fácil acabar haciéndolo” (Sangrá, 2003). Enseñar en el ciberespacio implica mucho más que la adopción simple de modelos pedagógicos tradicionales y transferidos a un medio diferente, requiere que nos movamos desde los modelos pedagógicos tradicionales a nuevas prácticas que sean más facilitadoras. En este contexto, se cuentan con las bases y fundamentos conceptuales de algunos expertos como insumo para construir la definición de elearnig que contemple aquellos aspectos necesarios en mi proceso de aprendizaje.

En el e-learning se incorporan nuevos elementos al acto educativo, referidos al uso y apropiación de las tecnologías, el manejo del tiempo y del espacio, los roles de sus participantes, las posibilidades del manejo de información y las nuevas formas de representación del conocimiento. Aspectos como la comunicación, la reflexión, la puesta en común de las ideas, la interacción en grupo, la construcción individual y gradual, son factores importantes en el elearning, poniendo a disposición recursos materiales y espacios de comunicación con el tutor que facilitan la construcción del conocimiento a partir de los conocimientos previos, la experiencia personal y las interacciones sociales. En este sentido, los maestros virtuales tienen nuevos retos que afrontar, de acuerdo con Peters (2002) , requieren estar motivados por ayudar a sus estudiantes a ser independientes y autorregulados, deben desarrollar el hábito de reflexionar sobre su manera especial de enseñar a distancia. Además puede jugar dos roles claves en el proceso, como diseñador o experto en contenido, que al trabajar con un equipo interdisciplinario diseña los ambientes virtuales para el aprendizaje y como docente que orienta un curso ejerciendo las labores propias de la tutoría y acompañamiento pedagógico a un grupo de estudiantes.

La evaluación en la educación virtual está dando lugar a importantes iniciativas y experiencias a nivel mundial encaminadas a establecer estándares que permitan certificar su calidad . Se puede hablar de dos grandes tendencias en relación a las prácticas para evaluar la calidad de las instituciones y de los proyectos que utilizan el e-learning como actividad formativa, el enfoque parcial y el enfoque global (Sangrà, 2001) . En el enfoque parcial la evaluación es centrada en alguno de estos aspectos: la actividad formativa, entendida como el proceso orientado a evaluar una acción concreta de formación, identifica tres modelos principales en la evaluación de acciones formativas (adaptados algunos de la formación tradicional) Modelo Sistémico de Vann Slyke et al. (1998), Modelo de los cinco niveles de evaluación de Marshall and Shriver (en McArdle, 1999) y Modelo de los cuatro niveles de Kirkpa-trick (1994). Evaluación de los materiales, la calidad de los materiales formativos cobra una significación especial en la formación no presencial, al ser el instrumento principal de transmisión básica de conocimientos, presenta tres tipos de evaluación, la evaluación del medio en sí (características del medio), la evaluación comparativa con otro medio y la evaluación didáctico curricular (el comportamiento del medio en el contexto de enseñanza-aprendizaje). Evaluación de las plataformas tecnológicas, está orientada a valorar la calidad del entorno virtual o campus virtual a través del cual se implementa el e-learning. En el Enfoque global se distinguen dos tendencias: los sistemas de evaluación centrados en modelos y/o normas de calidad están-dar y calidad total y Sistemas basados en la práctica del benchmarking.

Algunos expertos señalan la importancia de definir modelos de evaluación específicos para desvelar la potencia de los programas virtuales, pues modelos de otras áreas pueden no resultar pertinentes en cuanto a que desatienden aspectos relevantes como por ejemplo las posibilidades y limitaciones en la interacción entre profesor y alumno en un ambiente virtual. En la actualidad, se realizan diversos tipos de evaluación de cursos virtuales, dependiendo de qué es lo que se evalúe, va a estar determinado el para qué, cuándo y cómo. En el proceso de evaluación virtual es esencial evaluar el proceso de aprendizaje mediante el cual valoramos los resultados conseguidos durante el proceso de formación. Diferentes perspectivas y soluciones intentan dar respuesta al tema de la evaluación de la educación virtual, hasta el momento ninguna por sí sola logra cubrir todas las necesidades de un ámbito basto y complejo.

La incorporación de las TIC a la educación se justifica a menudo con el argumento de su capacidad para mejorar el aprendizaje. Este argumento, sin embargo, no ha encontrado hasta ahora un apoyo empírico suficiente. Ante esta dificultad, algunos autores (Blease y Cohen, 1990; Squires y McDougall, 1997; Twining, 2002) proponen dirigir los esfuerzos a estudiar cómo las TIC transforman las prácticas pedagógicas . En un sentido se podría analizar desde los usos que profesores y alumnos hacen de las TIC, teniendo en cuenta tres elementos básicos de los procesos formales de enseñanza y aprendizaje: el alumno que aprende, el contenido que es objeto de enseñanza y aprendizaje, y el profesor que ayuda y orienta al alumno en su apropiación de ese contenido. Ahora bien, esta potencialidad de las TIC pueden mediar las relaciones entre los participantes, en especial los estudiantes, y los contenidos de aprendizaje y las TIC pueden mediar las interacciones y los intercambios comunicativos entre los participantes, ya sea entre profesores y estudiantes, ya sea entre los mismos estudiantes. La incorporación de las TIC no garantiza, en sí misma, la transformación de las prácticas pedagógicas (Cuban, 1993, 2001; Zhao y otros, 2002; Zhao y Frank, 2003). En efecto, no todos los usos de las TIC conllevan una transformación en profundidad de las interacciones que profesor y estudiantes establecen entre sí y con los contenidos que son objeto de enseñanza y aprendizaje.

Como resultado, el profesor acusará implicaciones en su preparación profesional, pues se le va a requerir, en su proceso de formación, ser usuario aventajado de recursos de información. Junto a ello, necesitará servicios de apoyo de guías y ayudas profesionales que le permitan participar enteramente en el ejercicio de su actividad. Los profesores constituyen un elemento esencial en cualquier sistema educativo y resultan imprescindibles a la hora de iniciar cualquier cambio . Sus conocimientos y destrezas son esenciales para el buen funcionamiento de un programa; por lo tanto, deben tener recursos técnicos y didácticos que les permitan cubrir sus necesidades.

No obstante no son las TIC las que modifican los procesos de enseñanza y aprendizaje, sino la manera cómo se utilizan, las metodologías con las que se emplean . Por lo tanto hay que tratar de potenciar nuevos métodos con las TIC, nuevas formas de comunicación y de aprendizaje, y no reproducir los métodos del pasado (explicación, toma de apuntes, estudio, examen). Se trata sobre todo de enseñar a los estudiantes a aprender, y ello exige que lejos de proponer una serie de actividades iguales para todos, dispongan de amplios márgenes de iniciativa para elegir itinerarios, actividades y medios que resulten acordes a sus circunstancias y estilos cognitivos: hay una mayor personalización de los procesos de enseñanza y aprendizaje.

Como Bates (2000) sugiere, tal vez "El mayor desafío en la educación a distancia es la falta de visión y la falta de utilización de la tecnología estratégica» (p. 7).

[1] Plan Nacional de Tecnologias de Información y comunicacion

[2] Chaparro, Fernando, 1998 Conocimiento, Innovación y Construcción de Sociedad: Una Agenda para la Colombia del Siglo XXI
[3] Martín, Barbero, Jesús, Heredando el futuro, Pensar en la educación desde la comunicacion
[4] Unigarro, Manuel, 2004, Educación virtual. Encuentro formativo en el ciberespacio
[5] Revista electrónica (2007) TUTOR VIRTUAL: DESARROLLO DE COMPETENCIAS EN LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO
[6] Revista electrónica, (2007) LA CALIDAD DEL E-LEARNING EN SU IMPLEMENTACIÓN Y DESARROLLO
[7] Revista electrónica (2003) ENFOQUES Y MODELOS DE EVALUACIÓN DEL E-LEARNING
[8] Barquin, Javier, (2007) La transformación de la práctica educativa por la presencia de TIC
[9] Revista electrónica (2009) El proceso de transformación tecnológica y la formación docente
[10] Revista electrónica, (2008) TIC y la transformación de la práctica educativa en el contexto de las sociedades del conocimiento

32 Tendencias de la educación a distancia

En sintesis, las tendencias en la enseñanza superior influirán en el futuro de la educación a distancia.
  • Las inscripciones de estudiantes superarán la capacidad de las infraestructuras tradicionales, los perfiles de estudiantes están cambiando, buscando satisfacer sus necesidades. Los roles tradicionales de profesores, la motivación y las necesidades de formación están cambiando, mientras que la remuneración carga de trabajo sigue sin ajustarse. 
  • En tanto, la estructura institucional y de organización de la educación superior está cambiando hacia una mayor responsabilidad académica, enfocada a los resultados de la competencia, la proliferación de contenidos y la adaptación a las demandas de los consumidores
  • La Internet y otros dispositivos de tecnología de la información son cada vez más omnipresentes, con cierta fluidez tecnológica
  • La educación a distancia es cada vez más abundante y aumenta la necesidad de sistemas eficaces de gestión de cursos y estrategias de enseñanza que utilizan la tecnología.
En respuesta a estas tendencias, la educación a distancia puede aumentar para satisfacer las necesidades de los estudiantes y superar aquellos problemas que las instituciones tradicionales no pueden resolver.
 
Los administradores de la educación a distancia deben resolver los problemas con los profesores y administradores de las universidades para garantizar un apoyo adecuado, así como para desarrollar los sistemas necesarios y estrategias de enseñanza.
 
Los avances tecnológicos y la fluidez seguirán abriendo oportunidades de educación a distancia. Aunque instituciones de educación superior están cambiando a favor de la educación a distancia, la complejidad de las grandes transformaciones se requiere paciencia.
 
Como Bates (2000) sugiere, tal vez "El mayor desafío en la educación a distancia es la falta de visión y la falta de utilización de la tecnología estratégica» (p. 7).
 
 

5. Transformación - Innovación TIC

La incorporación de las TIC a la educación se justifica a menudo con el argumento de su capacidad para mejorar el aprendizaje. Este argumento, sin embargo, no ha encontrado hasta ahora un apoyo empírico suficiente. Ante esta dificultad, algunos autores (Blease y Cohen, 1990; Squires y McDougall, 1997; Twining, 2002) proponen dirigir los esfuerzos a estudiar cómo las TIC transforman las prácticas pedagógicas.
En un sentido se podría analizar desde los usos que profesores y alumnos hacen de las TIC, teniendo en cuenta tres elementos básicos de los procesos formales de enseñanza y aprendizaje: el alumno que aprende, el contenido que es objeto de enseñanza y aprendizaje, y el profesor que ayuda y orienta al alumno en su apropiación de ese contenido. Ahora bien, esta potencialidad de las TIC puede desplegarse en dos direcciones en el marco de los procesos de enseñanza y aprendizaje. En primer lugar, las TIC pueden mediar las relaciones entre los participantes, en especial los estudiantes, y los contenidos de aprendizaje. En segundo lugar, las TIC pueden mediar las interacciones y los intercambios comunicativos entre los participantes, ya sea entre profesores y estudiantes, ya sea entre los mismos estudiantes.
La incorporación de las TIC no garantiza, en sí misma, la transformación de las prácticas pedagógicas (Cuban, 1993, 2001; Zhao y otros, 2002; Zhao y Frank, 2003). En efecto, no todos los usos de las TIC conllevan una transformación en profundidad de las interacciones que profesor y estudiantes establecen entre sí y con los contenidos que son objeto de enseñanza y aprendizaje. “transformadores”, de acuerdo al autor son los usos que promueven el establecimiento de formas de organización de la actividad conjunta, novedosas e inéditas que no serían posibles si no se contara con los recursos tecnológicos presentes en la situación.

Para transformar las prácticas pedagógicas tiene que ver fundamentalmente con la manera como, a partir de su uso efectivo, se insertan en la actividad conjunta que desarrollan profesores y alumnos. Cuando, gracias a la incorporación de las TIC, las formas de organización de la actividad conjunta cambian y se transforman, estas tecnologías hacen efectiva su potencialidad para mediar los procesos psicológicos implicados en la construcción del conocimiento. Cuando, por el contrario, esas formas de organización de la actividad no se transforman, la posibilidad de que las TIC incidan realmente sobre los procesos intra e interpsicológicos implicados en el aprendizaje disminuye considerablemente.
Con toda probabilidad, el avance en la comprensión de cuándo, cómo y por qué las TIC pueden transformar y mejorar efectivamente los procesos de enseñanza y aprendizaje requiere de un conjunto diverso y plural de aportaciones teóricas y empíricas que aborden la cuestión desde diversas perspectivas y con diversos grados de análisis

De igual manera, el rol del personal docente también cambia en un ambiente rico en TIC. El profesor deja de ser fuente de todo conocimiento y pasa a actuar como guía de los alumnos, facilitándoles el uso de los recursos y las herramientas que necesitan para explorar y elaborar nuevos conocimientos y destrezas; pasa a actuar como gestor de la pléyade de recursos de aprendizaje y a acentuar su papel de orientador y mediador (Salinas, 1998).
Como resultado, el profesor acusará implicaciones en su preparación profesional, pues se le va a requerir, en su proceso de formación, ser usuario aventajado de recursos de información. Junto a ello, necesitará servicios de apoyo de guías y ayudas profesionales que le permitan participar enteramente en el ejercicio de su actividad. Los profesores constituyen un elemento esencial en cualquier sistema educativo y resultan imprescindibles a la hora de iniciar cualquier cambio. Sus conocimientos y destrezas son esenciales para el buen funcionamiento de un programa; por lo tanto, deben tener recursos técnicos y didácticos que les permitan cubrir sus necesidades.
No obstante no son las TIC las que modifican los procesos de enseñanza y aprendizaje, sino la manera cómo se utilizan, las metodologías con las que se emplean. Por lo tanto hay que tratar de potenciar nuevos métodos con las TIC, nuevas formas de comunicación y de aprendizaje, y no reproducir los métodos del pasado (explicación, toma de apuntes, estudio, examen). Se trata sobre todo de enseñar a los estudiantes a aprender, y ello exige que lejos de proponer una serie de actividades iguales para todos, dispongan de amplios márgenes de iniciativa para elegir itinerarios, actividades y medios que resulten acordes a sus circunstancias y estilos cognitivos: hay una mayor personalización de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Así pues, para que estos cambio puedan llevarse a cabo es necesario que exista una clara política universitaria de innovación docente que, además de proporcionar lo recursos tecnológicos necesarios (hardware y software) y el adecuado apoyo a la docencia en cuanto a su utilización, impulse unos planes de formación adecuados. El concepto de innovación educativa se relaciona con diversas dimensiones del ámbito escolar, que oscilan desde los procesos de enseñanza y aprendizaje del alumnado, hasta los procesos de desarrollo personal y profesional del profesorado como principales responsables del desarrollo del currículum. Según García-Valcárcel (2006), las propuestas de innovación curricular se impregnan de una imagen del profesor/a como investigador/a, quedando por tanto la innovación anclada al desarrollo profesional docente y a la transformación de la escuela. En este sentido, la innovación educativa se relaciona tanto con la propia cultura escolar de los centros como con las prácticas docentes reflexivas y el curriculum. De forma complementaria, Salinas (2004, 36) percibe la innovación asociada a la planificación, a la mejora y a los recursos: “si consideramos la innovación como la selección, organización y utilización creativa de recursos humanos y materiales, de formas novedosas y apropiadas que den como resultado el logro de objetivos previamente marcados, estamos hablando de cambios que producen mejora, cambios que responden a un proceso planeado, deliberativo, sistematizado e intencional, no de simples novedades, de cambios momentáneos ni de propuestas visionarias”.
La incorporación de las TIC al concepto de innovación educativa pasa necesariamente por los descriptores expuestos. Es decir, los procesos de enseñanza-aprendizaje, la práctica docente, la cultura escolar, la planificación y cambio curricular, las acciones de mejora y la utilización creativa de recursos humanos y materiales, constituyen el eje vertebrador de las innovaciones educativas apoyadas en TIC. No obstante, de forma complementaria, podemos recurrir a la práctica real en los centros y a las percepciones de los principales implicados para acotar esta noción

  • La innovación supone una transformación significativa e implica un cambio en la concepción de enseñanza, que repercute en la práctica educativa, en los hábitos, etc. Y que tiene una finalidad: la mejora de la calidad del aprendizaje. Este proceso comienza en los centros TIC a partir de una reflexión previa concretada en los proyectos para dar respuesta a necesidades detectadas en su entorno. Este es el punto de partida para una transformación gradual que inicia el proceso de innovación.

  • La innovación no es un fin, es un medio para la mejora de la calidad y conseguir los objetivos que se proponen los centros educativos. La llegada de recursos a los centros como equipos informáticos sin que se produzca otro tipo de cambios, no supone innovación puesto que no hay un cambio significativo en la enseñanza.

  • La innovación no implica necesariamente una creación. Pero sí un cambio que conlleva mejoras en la calidad de la enseñanza. En este sentido, los centros TIC no son considerados como “revolucionarios” en el sentido de desestimar lo realizado hasta el momento, sino innovadores por incorporar elementos y dimensiones novedosas que enriquecen las ya existentes.

  • La innovación implica una intencionalidad o intervención deliberada. La aprobación de los proyectos a los centros TIC se percibe por el profesorado como un reconocimiento a dicha labor de planificación intencionada que se hace desde los centros solicitantes. Y esa planificación, debe ser controlada, revisada periódicamente y generar reflexiones desde la práctica. Se reconoce la necesidad de establecer un procedimiento de cambio en espiral del propio proyecto para que sea siempre un instrumento útil, adecuado a las circunstancias que acontezcan en la práctica cotidiana. Es decir, la innovación implica una herramienta deliberada y flexible.
 Si bien es cierto que la incorporación de las TIC en la educación implica cambios en la infraestructura tecnológica, en el acceso a equipos y a las redes, también es cierto que esto debe conducir a cambios profundos en las costumbres y rutinas académicas; en otras palabras, a un cambio cultural y social. Los procesos de renovación curricular deben considerar el impacto de estas tecnologías en la enseñanza universitaria, y tener en cuenta las interacciones entre estudiantes y profesores, y de estos con el conocimiento.
            «No se obtendrá la máxima rentabilidad pedagógica de las tecnologías actuales, a menos que formen parte integrada y habitual de la mayoría de las actividades escolares, lo cual implica insertarlas en las aulas ordinarias y contar con un profesorado que recurre a ellas con la misma comodidad y dominio que lo hace con el libro de texto o la pizarra» (Sarramona,2004).
La educación superior se enfrenta en este siglo a demandas cada vez más grandes tanto a nivel sociocultural, económico y político. Por ello la importancia de formar ciudadanos responsables que tengan las habilidades y destrezas necesarias de acuerdo a las exigencias de un mundo cambiante y con facilidad de adaptarse a las transformaciones que vive el mundo actual. Los docentes universitarios para poder estar dentro del contexto de los nuevos escenarios educativos, deben erradicar los esquemas tradicionales que estancan el desarrollo de la educación y ocupar un lugar más dinámico en la sociedad universitaria; es decir una transformación de sus practicas docentes y trascender como líderes y agentes de cambio. La transformación de los profesores universitarios propiciará mejores respuestas a las demandas de la sociedad y de la educación superior, se estará en condiciones de mejorar la calidad de la enseñanza, asegurar la relación y el compromiso que como educadores tienen con la comunidad.

viernes, 16 de abril de 2010

4. Educación Virtual - Evaluación...

En las teorías de aprendizaje virtual un factor determinante es el proceso de formación de docente, entendiéndose como el horizonte del sentido de la educación, en el cual cada persona conquiste su propia identidad, que cada persona logre desarrollarse en el plano de lo humano, ése es el objeto de la labor educativa (Gutierrez, 2005). Existen diversas definiciones de formación virtual, una de las más simples es un alumno y un profesor, separados por el tiempo y el espacio, que utilizan ciertos medios para comunicarse y aprender (Marcelo y Perera, 2004). Este tipo de formación es influenciado por los intereses de cada institución educativa y el diseño de sus cursos dependen del equipo de profesionales que los desarrollen, este equipo establece claramente el rol del participante y del profesor comúnmente denominado tutor. Los maestros virtuales tienen nuevos retos que afrontar, de acuerdo con Peters (2002), requieren estar motivados por ayudar a sus estudiantes a ser independientes y autorregulados. El maestro tiene que desarrollar el hábito de reflexionar sobre su manera especial de enseñar a distancia; debe formar alumnos tanto en aspectos humanísticos, técnicos, artísticos, como en el entrenamiento y apropiación de estrategias cognitivas, habilidades del pensamiento y destrezas profesionales, y por último, en la experimentación de la autoestima y solidaridad hacia los otros. Además puede jugar dos roles claves en el proceso, como diseñador o experto en contenido, que al trabajar con un equipo interdisciplinario diseña los ambientes virtuales para el aprendizaje y como docente que orienta un curso ejerciendo las labores propias de la tutoría y acompañamiento pedagógico a un grupo de estudiantes.

Las Tecnologías de información permiten establecer al mismo tiempo el dialogo con el profesor y con el grupo de participantes en tiempo real (Shale, 1988; Garrison, 1999) sin embrago, no todo profesor puede ser un tutor exitoso bajo esta modalidad (Moore, 2001). En relación al rol del tutor Paulsen afirma “El rol del formador se centra fundamentalmente en la dinamización del grupo y en sumir funciones de organización de las actividades, de motivación y creación de un clima agradable de aprendizaje y facilitador educativo, proporcionando experiencias para el auto-aprendizaje y la construcción del conocimiento” (Paulsen, 1992). La formación del tutor es uno de los factores esenciales para asegurar el aprendizaje en el estudiante, partiendo del supuesto que el curso esta pedagógicamente bien diseñado. Tal como lo expresa Sherry (1996) “poner todo su empeño en conseguir el tutor ideal antes que la tecnología más sofisticada”. Señala Borrero (2006) que es avanzar hacia la “profesionalización de los Tutores” dado su rol decisivo en los niveles de retención, calidad y frecuencia de las interacciones. También señala la tutoría como una práctica que se construye en el hacer, concepto que extiende Miguel (2006) como el “tiempo dedicado por el profesor a ejercer tutela, orientación y consejo a los estudiantes de manera personalizada que se centra en apoyar el proceso de aprendizaje”.

En lo pedagógico el tutor acompaña, media y retroalimenta al participante en su proceso de formación, conduce el aprendizaje individual y grupal, orientando y aconsejando cuando el participante o el grupo lo requieran. En lo social el tutor mantiene una atmosfera agradable y dispuesto a ayudar, con cualidades de liderazgo y mediación. En lo técnico el tutor posee conocimientos relacionados con el uso de la tecnología.

La comunicación en los ambientes virtuales de aprendizaje, es uno de los aspectos vitales en la formación virtual y es allí donde los medios producen intercambios en tiempo real o diferido, como lo es la comunicación sincrónica y asincrónica, lo que favorece la socialización y la construcción de conocimiento en una comunidad de aprendizaje. En consecuencia, el tutor debe tener cualidades de buen comunicador, de animador y buen motivador con al palabra y también con el discurso (salinas, 2003; Salmon, 2000; Adell y Sales, 1999). Los tutores necesitan una seria de habilidades y cualidades que les permitan cumplir con su rol, estas se presentan en cuatro ámbitos pedagógico, social, técnico y administrativo (Moore, 2001). Esta perspectiva el aprendizaje no se produce de forma aislada sino a través de la interacción y el trabajo colaborativo en una comunidad de aprendizaje, entendiéndose comunidad de aprendizaje como la creación, desarrollo y mantenimiento de un grupo virtual de estudiantes que tiene como finalidad la construcción de conocimientos de forma compartida mediante la interacción telemática entre todos sus miembros, (Williams et al., 2000). En esta comunidad de aprendizaje los docentes comparten sus experiencias, los problemas encontrados, las estrategias utilizadas, etc. Como lo es el caso particular de la Red Virtual de Tutores, que lidera el Ministerio de Educación con el apoyo de la universidad tecnológica de Pereira; existen investigaciones que muestran que los alumnos aprenden mejor en colaboración con su comunidad académica en actividades significativas e interesantes (Vygotsky, 1978).

En síntesis, las TIC han tenido un impacto en los procesos de enseñanza y aprendizaje reflejados en el uso de sus potencialidades. En la medida en que intervienen las TIC en los modos de aprendizaje, el accedo a la información, la adquisición de los conocimientos y en la formas de comunicación, introducen elementos nuevos en la formación y la educación de las personas. (Gross, 2000)

En términos de la educación virtual la evaluación está dando lugar a importantes iniciativas y experiencias a nivel mundial encaminadas a establecer estándares que permitan certificar su calidad. Se puede hablar de dos grandes tendencias en relación a las prácticas para evaluar la calidad de las instituciones y de los proyectos que utilizan el e-learning como actividad formativa, el enfoque parcial y el enfoque global (Sangrà, 2001). En el enfoque parcial la evaluación es centrada en alguno de estos aspectos: la actividad formativa, entendida como el proceso orientado a evaluar una acción concreta de formación, como puede ser un curso virtual, de mayor o menor duración, la finalidad de esta evaluación se orienta hacia tres aspectos básicamente: comprobar el nivel de cumplimiento de los objetivos educativos, mejorar la propia acción formativa y determinar el retorno de la inversión realizada, Belanger y Jordan (2000:187) identifican tres modelos principales en la evaluación de acciones formativas (adaptados algunos de la formación tradicional) Modelo Sistémico de Vann Slyke et al. (1998), Modelo de los cinco niveles de evalua-ción de Marshall and Shriver (en McArdle, 1999) y Modelo de los cuatro niveles de Kirkpa-trick (1994). Evaluación de los materiales, la calidad de los materiales formativos cobra una significación especial en la formación no presencial, al ser el instrumento principal de transmisión básica de conocimientos del que dispone el alumnado, de ahí que su evaluación se haya convertido en una de las evaluaciones a las que se le han dedicado mayores esfuerzos, Cabero (2001:451-455) identifica tres tipos de evaluación con respecto a los medios tecnológicos en general: la evaluación del medio en sí (características del medio), la evaluación comparativa con otro medio y la evaluación didáctico curricular (el comportamiento del medio en el contexto de enseñanza-aprendizaje); y tres agentes evaluadores: los productores, los expertos (en contenidos, diseño instructivo, …), y los usuarios. Evaluación de las plataformas tecnológicas, está orientada a valorar la calidad del entorno virtual o campus virtual a través del cual se implementa el e-learning. La dimensión y funcionalidad de un campus virtual puede variar sustancialmente según se trate de dar soporte a un curso o cursos o a una institución entera, como es el caso de las universidades virtuales. Enfoque global. Se distinguen dos tendencias: los sistemas de evaluación centrados en modelos y/o normas de calidad están-dar y calidad total y Sistemas basados en la práctica del benchmarking.

Algunos expertos señalan la importancia de definir modelos de evaluación específicos para desvelar la potencia de los programas virtuales, pues modelos de otras áreas pueden no resultar pertinentes en cuanto a que desatienden aspectos relevantes como por ejemplo las posibilidades y limitaciones en la interacción entre profesor y alumno en un ambiente virtual. En la actualidad, se realizan diversos tipos de evaluación de cursos virtuales, dependiendo de qué es lo que se evalúe, va a estar determinado el para qué, cuándo y cómo; estas evaluaciones suelen estar centradas en torno a uno o más de uno de los aspectos que se detallan a continuación:
- los materiales de estudio, como proponen BAUTISTA y otros (2001)
- las plataformas educativas, como lo trabaja ZAPATA (2003)
- la acción de los docentes, de lo que se ocupan DUART Y MARTINEZ (2001)
- el proceso en general, tal como lo presenta SARRAMONA (2001)
- el proceso pedagógico, LLARENA y PAPARO (2006)

En el proceso de evaluación virtual es esencial evaluar el proceso de aprendizaje mediante el cual valoramos los resultados conseguidos durante el proceso de formación. Esta valoración se lleva a cabo, fundamentalmente, comparando los aprendizajes con los objetivos de formación (Sangrà,2005). Las decisiones sobre los diferentes criterios constituyen diferentes estrategias de evaluación formulando preguntas como ¿Quién evalúa? ¿Por qué se evalúa? ¿Cuándo se tiene que evaluar? ¿Cómo se evalúa?. Las decisiones sobre cada uno de estos factores se toman sobre la base de los objetivos y los contenidos de formación establecidos para el material, aunque aspectos como los recursos tecnológicos y económicos pueden incidir, sobre todo en la manera como se puede evaluar. Habitualmente, dentro de un curso virtual, la evaluación se presenta en forma de pruebas, entre las cuales podemos distinguir dos tipos: la evaluación cerrada, la evaluación abierta y se diferencian por la herramienta de evaluación que se utiliza, cuestionarios cerrados o abiertos.

Diferentes perspectivas y soluciones intentan dar respuesta al tema de la evaluación de la educación virtual, hasta el momento ninguna por sí sola logra cubrir todas las necesidades de un ámbito basto y complejo. Desde diferentes organismos, instituciones y personas implicadas, se reclama la necesidad de crear estándares de calidad, certificar la calidad o evaluar la calidad de la formación virtual en sus diferentes contextos y niveles. A lo que cabe añadir la necesidad de satisfacer las demandas de formación de la nueva sociedad o generar una cultura de la calidad y de la mejora continua.

3. Educación Virtual - E-learning....

3. E-learning, como un proceso educativo en el que la relación comunicativa entre maestro y estudiante se da mediada por las tecnologías de información y comunicación, que hacen posible el encuentro entre actores sin que confluyan cuerpo, tiempo y espacio. ”En construcción”

El aprendizaje contempla cambios duraderos o retenciones de contenidos, implica posibilidades de comprender desde diferentes perspectivas la apropiación y construcción de conocimiento

Desde su introducción en contextos educativos, las TIC han adquirido relevancia en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Debido a ello, las instituciones de educación superior han buscado desarrollar estrategias para optimizar la apropiación de las TIC en el desarrollo de sus cursos y metodologías. Esta incorporación de las TIC ha permitido potenciar la virtualidad en términos de Silvio (2000), la virtualización “es un proceso y resultado al mismo tiempo del tratamiento y de la comunicación mediante computadora de datos, informaciones y conocimientos”. Consiste “en representar electrónicamente y en forma numérica digital, objetos y procesos que encontramos en el mundo real” (pp. 214).

Así mismo las TIC han permitido fortalecer los programas con modalidad a distancia, según Quevedo, (2000) “La educación a distancia se puede considerar como una novedosa estrategia educativa que se sustenta en el uso racional y adecuado de nuevas tecnologías, estructuras operativas flexibles y métodos pedagógicos que resultan altamente eficientes en el proceso enseñanza-aprendizaje”. A manera de ilustración las generaciones de la educación a distancia son a grandes rasgos, la educación por correspondencia, la educación con una solo tecnología y la educación con tecnologías. De otra parte, las características principales de la educación a distancia son: los factores sociales que la originaron, como motor impulsador de desarrollo y respuesta la necesidad de diseminar conocimientos y crear habilidades en una población cada vez más ávida y necesitada; otra característica significativa de la educación a distancia es su accesibilidad, posibilitando el acercamiento entre las personas, al conocimiento, apropiarse de él, en un proceso interactivo; la educación a distancia, además, utiliza medios o recursos técnicos de comunicación sobre un soporte computacional apropiado, que permite a la información fluir sin límites de tiempo ni de espacio, reduciendo obstáculos geográficos, económicos, de trabajo y familiares que puedan presentar los estudiantes y tornan el proceso de enseñanza-aprendizaje. En el caso Colombiano, la educación a distancia nació para solucionar problemas de cobertura y calidad, como alternativa de superar inconvenientes de tiempo y espacio. (PlanTIC)

Algunos expertos plantean que la educación virtual es la última generación de la educación a distancia y sus grandes componentes son: la disposición de la información, disponibilidad de tiempos, mayor responsabilidad del alumno, mayor posibilidad de actividades educativas, diferentes alternativas de estudio, inclusión de tecnologías y proceso de autoevaluación. En términos de Unigarro, la educación virtual es el proceso educativo mediado por las tecnologías, que buscar propiciar espacios de formación apoyándose en ellas e instaurando una nueva manera de establecer el encuentro comunicativo (2004). Desde hace varios años se viene hablando de la educación virtual, elearning, on-line learning, educación distribuida o educación a distancia de tercera generación, denominando así a todas aquellas formas de educación que buscan no sólo eliminar las barreras de tiempo y distancia, sino transformar los viejos modelos de educación frontal por medio del uso de herramientas electrónicas. En la educación virtual, los avances abarcan campos que van desde el desarrollo de software educativo y plataformas virtuales, creación de micro-mundos virtuales, hasta inteligencia artificial. El énfasis de esta tendencia es la de desarrollar teorías y prácticas en educación a distancia con uso de TIC, como entorno en el cual se da la mayor parte, o todas las acciones de procesos de enseñanza y aprendizaje.

El e-learning puede ser visto como un descendiente directo de la educación a distancia (Bermejo, 2005; Williams, Nicholas, & Gunter, 2005; Zenger & Walker, 2000) iniciada en el siglo XIX y ampliamente difundida en los sesentas, aún cuando el elearning tiende a considerarse como parte de la educación a distancia, bien puede ser utilizado como complemento de la educación presencial. (González, 2007). El concepto de e-learning se define de muchas formas y por infinidad de autores (ITC, 1998; Henry, 2001; Anderson & Elloumi, 2004; Wang & Hwang, 2004; Romiszowski, 2004; Akeroyd, 2005; Hosie & Schibeci, 2005). Por e-learning en traducción literal, es aprendizaje electrónico, es decir aprendizaje generado o mediado por las diferentes tecnologías basadas de una u otra forma en soporte electrónico para realizar todo o parte del proceso formativo (García Aretio, 2004). La Comisión Europea (2001) en el Plan de Acción del e-Learning define elearning como: “El uso de las nuevas tecnologías de multimedia e Internet, para mejorar la calidad del aprendizaje, mejorando el acceso a los recursos y servicios, así como el intercambio a distancia y la colaboración”. Algunos aspectos de esta definición son contemplados por Garrison y Anderson (2005) el rasgo esencial del e-learning esta más allá del acceso a la información, radica en su potencial comunicativo e interactivo, su capacidad transformadora para manejar las experiencias formativas de modo que la independencia y la cooperación pueden estar presentes en la medida que se requiera; decir que el valor del elearning está en su capacidad para promover la comunicación, el desarrollo del pensamiento y construcción de significado y conocimiento. En este contexto, se cuentan con las bases y fundamentos conceptuales de algunos expertos como insumo para construir la definición de elearnig que contemple aquellos aspectos necesarios en mi proceso de aprendizaje.

Desde una mirada pedagógica centrada en los procesos de enseñanza y aprendizaje, el principal aporte del elearning es el cambio de paradigma, en el que el centro del proceso educativo es el estudiante “lo más importante no va a ser enseñar sino facilitar que alguien aprenda, eso es muy fácil decirlo pero no es tan fácil acabar haciéndolo” (Sangrá, 2003). El elearning incorpora un cambio de paradigma pedagógico, centrado en el aprendizaje más que en la enseñanza. Aspectos que son contemplados en (Palloff y Pratt 1999) quienes plantean que “Enseñar en el ciberespacio requiere que nos movamos desde los modelos pedagógicos tradicionales a nuevas prácticas que sean más facilitadoras. Enseñar en el ciberespacio implica mucho más que la adopción simple de modelos pedagógicos tradicionales y transferidos a un medio diferente.

En este contexto, en el e-learning se incorporan nuevos elementos al acto educativo, referidos al uso y apropiación de las tecnologías, el manejo del tiempo y del espacio, los roles de sus participantes, las posibilidades del manejo de información y las nuevas formas de representación del conocimiento. De la misma forma esta explicito el modelo de la educación virtual, el cual está centrado en el alumno y por lo tanto debe privilegiar tres principios: el aprendizaje abierto, el aprendizaje en colaboración y la enseñanza flexible. Salinas J (1998). Este modelo educativo pueden fomentar ambientes de aprendizaje interactivos y asincrónicos, donde el docente se encuentra comprometido con el aprendizaje de sus alumnos y cumple un papel como asesor y facilitador, los estudiantes se convierten en actores de cambio con habilidades y modos de trabajo innovadores en los cuales utilizan tecnologías de vanguardia, materiales didácticos, recursos de información y contenidos digitales. Los Ambientes Virtuales de Aprendizaje (AVA) trascienden el aula tradicional, apoyan el trabajo académico colaborativo de alta interactividad, intra y extramuros, en donde la mediación ocurre por medio de los dispositivos diversos que hacen posible la comunicación, en sincronía como de manera asincrónica, haciendo posible la creación de las estrategias diversas para favorecer el diálogo y la participación activa de los estudiantes (Sartori, Roesler, 2005). Por otra parte Duart y Lupiañez (2005) afirman que “los entornos de aprendizaje deben además estar preparados para hospedar otro tipo de interacciones aparte de las educativas, tales como intercambio de información, gestión de recursos, relaciones sociales, etc”.

Aspectos como la comunicación, la reflexión, la puesta en común de las ideas, la interacción en grupo, la construcción individual y gradual, son factores importantes en la adquisición del conocimiento creando ambientes virtuales de aprendizaje en los cuales se ponen a disposición recursos materiales y espacios de comunicación con el tutor que facilitan la construcción del conocimiento a partir de los conocimientos previos, la experiencia personal y las interacciones sociales. En este sentido, se tomara un Ambiente Virtual de Aprendizaje, como un sistema de relaciones pedagógicas dadas en un entorno digital, que posibilita desarrollar competencias en los agentes inmersos en él, a partir de una relación entre el mundo educativo y el de la vida. Integra agentes, contenidos, actividades, recursos, medios y servicios de comunicación y se caracteriza por la autonomía del participante y la flexibilidad de su estructura.

2. La educación como elemento global

La Educación, como un personal y vital, mediante la cual los individuos alcanzan su realización personal, trascienden, evolucionan y se transforman. La Pedagogía como la ciencia que estudia la educación y sus procesos inherentes de enseñanza y aprendizaje, la pedagogía es y será el motor y vida en términos de reflexión sobre la educación. La comunicación es claro que está presente en todos los aspectos de la vida y consiste en formar seres críticos y creadores. El Aprendizaje, como el proceso por medio del cual el conocimiento crea, fortalece capacidades y habilidades en las personas u organizaciones que se lo apropian, convirtiéndose en un factor dinamizador de cambio en la sociedad.

Se podría decir que la transición de la sociedad de la información a la sociedad del conocimiento es el resultado de procesos de desarrollos económicos, con un gran reto en los sistemas educativos y es allí donde surge la educación a distancia o educación virtual como una alternativa en la generación de nuevos procesos de aprendizaje, como aquel componente de interacción entre los miembros de la comunidad, materiales, contextos, conocimientos, mediaciones en diferentes ambientes, es decir como nuevas formas de enseñar, diferentes formas de relacionar el conocimiento y preparación de nuevas las actividades. Es entonces la educación virtual la instancia que propicia equidad e inclusión?

En este sentido, el conocimiento se ha convertido en el factor de crecimiento y de progreso más importante en una sociedad, y la educación en el proceso más crítico para asegurar el desarrollo de sociedades dinámicas, con capacidad de responder al nuevo entorno y de construir su futuro. Por ello, la educación debe ser un propósito nacional y acompañada siempre de las Tecnologías de información y comunicación.

La educación se relaciona con la comunicación, cuando esta dinamiza y posibilita la acción educativa desde la enseñanza y el aprendizaje. Sus relaciones permiten: Generar “compresiones” nuevas cosas (Tora, 1995) es decir, es la potencia interpretativa humana; Generar sentidos sobre ellas, es decir, construir desde lo que hay hasta lo que no hay; Movilizar a las sociedades, es decir generación de estrategias que garanticen la apropiación. En síntesis la educación y la comunicación son procesos complementarios y pueden generar un proceso de cambio con carácter bidireccional, transformado al educador y al educado. La educación dese la comunicación, se caracteriza por generar otras formas de relacionarnos con el saber, diversidad de medios y entornos tecnológicos que propician la circulación de contenidos, reconocimiento de la diversidad de culturas y los cambios acelerados al reconocer a los individuos como sujetos sociales. (Documentos pedagógicos, 2006).

En esta sociedad el conocimiento se constituye en el principal bien de intercambio, implicando nuevas prácticas pedagógicas en las cuales el aprendizaje es fundamental. En palabras de Hernandez, 1999, Aprender es una cualidad evolutiva vinculada al desarrollo de los individuos y derivada de su necesidad de adaptación al medio físico y natural. Es claro que existen un conjunto de concepciones de aprendizaje de acuerdo a las corrientes y escuelas de psicología, tal como lo vimos en publicaciones anteriores.

Sociedad de la Información, Sociedad del conocimiento o Sociedad del Aprendizaje?